Edimburgo es la capital de Escocia desde el siglo XV, y se le nota. Es una ciudad de alrededor de medio millón de habitantes construida sobre una serie de colinas y entre ellas, con un castillo en un extremo de su calle principal, un palacio en el otro y el mar a la vista desde casi cualquier punto elevado.
Edimburgo de un vistazo
- Old Town — la ciudad medieval a lo largo de la Royal Mile: castillo, closes, St Giles’, Grassmarket, museos.
- New Town — calles y plazas georgianas al norte de Princes Street: compras, galerías, restaurantes.
- El West End y Haymarket — teatros, salas de conciertos y buenas conexiones de transporte.
- Stockbridge y Dean Village — ambiente de pueblo a orillas del Water of Leith.
- Leith — el antiguo puerto, hoy la mejor zona de restaurantes de la ciudad, con el Royal Yacht Britannia.
- El Southside — el barrio universitario, el parque de The Meadows y, más allá, Holyrood Park.
¿Cuántos días necesitas?
Un día basta para el castillo y la Royal Mile. Dos días te dan lo esencial a un ritmo cómodo. Tres días añaden el lado más tranquilo y verde de la ciudad. Con cuatro o más, haz una excursión.
Un día en Edimburgo
Empieza en el castillo de Edimburgo a la hora de apertura, con la entrada reservada. Baja por la Royal Mile, con parada en St Giles’ y asomándote a uno o dos closes; come por la zona del Grassmarket y Victoria Street. Por la tarde, sigue bajando hasta Holyroodhouse o sube a Calton Hill por las vistas. Termina con un tour de fantasmas o en un bar de whisky.
Dos días
El primer día como arriba, pero con más calma y con The Real Mary King’s Close. El segundo, sube a Arthur’s Seat por la mañana, pasa las primeras horas de la tarde en el National Museum of Scotland y Greyfriars Kirkyard, y cruza después a New Town para la National Gallery, las compras y la cena.
Tres días
El tercer día, deja atrás las multitudes: baja andando desde el West End hasta Dean Village y Stockbridge, sigue hasta el Royal Botanic Garden y toma luego un autobús o el tranvía a Leith para ver el Royal Yacht Britannia y cenar en The Shore.
Cuatro días o más
Haz una excursión: las Highlands y el lago Ness, Stirling y el lago Lomond, St Andrews, o Rosslyn Chapel y los Borders.
Lo que no debes perderte
Old Town (ciudad vieja) Castillo de Edimburgo
La fortaleza sobre la roca
La atracción de pago más visitada de Escocia corona un volcán extinto en lo alto de la Royal Mile. Dentro de sus murallas están los Honores de Escocia —las joyas de la Corona más antiguas de Gran Bretaña—, la capilla de Santa Margarita, del siglo XII, el cañón gigante Mons Meg, el Great Hall y el One o’Clock Gun. Las entradas son con hora y se agotan en verano: reserva con antelación.
Old Town (ciudad vieja) La Royal Mile y St Giles’
La columna vertebral de Old Town
Una sola calle en pendiente, de algo más de una milla, une el castillo con el palacio de Holyroodhouse. En ella están la catedral de St Giles’ con su aguja en forma de corona, altos edificios de viviendas, pequeños museos gratuitos, tiendas de whisky y decenas de «closes», los estrechos callejones que se abren a ambos lados y guardan buena parte del carácter de Old Town.
Old Town (ciudad vieja) Palacio de Holyroodhouse y Parlamento escocés
La casa del rey al pie de la Mile
La residencia oficial del monarca en Escocia cierra el extremo inferior de la Royal Mile. Se visitan los Apartamentos de Estado, las estancias de María Estuardo y la nave sin techo de la abadía de Holyrood, fundada en 1128. Enfrente se alza el Parlamento escocés, audazmente moderno, inaugurado en 2004 y de entrada gratuita.
Old Town (ciudad vieja) Grassmarket y Victoria Street
Una curva de color bajo el castillo
Victoria Street desciende en una curva de escaparates de vivos colores, con una terraza de restaurantes por encima, hasta el Grassmarket, una amplia y antigua plaza de mercado llena de pubs, justo debajo de la roca del castillo. Es Old Town en su versión más fotogénica, y la más animada al caer la tarde.
Dinero y costes
La moneda es la libra esterlina (£). Los bancos escoceses emiten sus propios billetes, de aspecto distinto a los ingleses pero con exactamente el mismo valor, y se aceptan en todo el Reino Unido. Las tarjetas y el pago sin contacto se admiten en casi todas partes, incluidos autobuses, puestos de mercado y la mayoría de los pubs; puedes pasar la visita con muy poco efectivo.
Edimburgo no es barata, y el alojamiento es el gasto principal, sobre todo en agosto y en Año Nuevo. Compénsalo con lo que es gratis: los museos y galerías nacionales, el Jardín Botánico, las colinas y las iglesias. En los restaurantes es habitual una propina del 10–15 % si el servicio no viene ya incluido en la cuenta; en los pubs no se espera propina.
Pases y entradas combinadas
En la ciudad se vende una entrada combinada que cubre el castillo, el palacio de Holyroodhouse, el Royal Yacht Britannia y los autobuses turísticos durante 48 horas; merece la pena echar cuentas si piensas hacer los tres. El Explorer Pass de Historic Environment Scotland cubre el castillo y otros monumentos estatales, como el castillo de Stirling, y encaja con un viaje más largo por el país. Ninguno te exime de reservar hora para el castillo.
Comer y beber
Prueba al menos una vez el haggis con «neeps and tatties» (nabo y patata): lo sirve la mayoría de los pubs, a menudo con versión vegetariana. El Cullen skink es una contundente sopa de eglefino ahumado; el salmón, las cigalas y la ternera escoceses son excelentes; el desayuno escocés completo añade morcilla y una torta de patata. Entre los dulces: shortbread, tablet y cranachan. El refresco nacional es el Irn-Bru, naranja e inclasificable.
Para restaurantes, mira en Leith, Stockbridge, el West End y las calles en torno a George Street; reserva los fines de semana y durante todo agosto.
Whisky
Edimburgo es un buen sitio para iniciarse en el scotch. La Scotch Whisky Experience, junto al castillo, explica cómo se elabora y qué distingue a cada región; Johnnie Walker Princes Street es una experiencia más nueva y teatral, con bares en la azotea. En los últimos años han abierto en la ciudad varias destilerías en activo, en Leith y cerca de Holyrood. En un bar de whisky, di al personal qué sueles beber y déjate aconsejar; añadir unas gotas de agua es normal, y a nadie le importará cómo lo tomes.

Con niños
El National Museum es la primera parada: gratis y lleno de cosas que tocar. Camera Obscura & World of Illusions es un éxito asegurado, y Dynamic Earth viene bien para un día de lluvia. El zoo de Edimburgo es conocido por sus pingüinos. El Museum of Childhood, en la Royal Mile, es gratuito. Princes Street Gardens tiene un parque infantil bajo el castillo, y la mayoría de los niños puede con Calton Hill, y muchos con Arthur’s Seat.
Cuando llueve
Lloverá, en algún momento. Buenas horas a cubierto: el National Museum, la National Gallery y la Portrait Gallery (todos gratis); los Surgeons’ Hall Museums, con sus notables y a ratos truculentas colecciones médicas; The Real Mary King’s Close y las bóvedas, que de todos modos están bajo tierra; la Georgian House; una cata de whisky; o una comida larga.
Seguridad y salud
Edimburgo es una ciudad segura. Ten el cuidado habitual con los bolsos entre las multitudes de los festivales y en las noches concurridas por el Grassmarket y el Cowgate. Los peligros reales están en el suelo: adoquines mojados, escalones empinados y la roca de la cima de Arthur’s Seat. El agua del grifo es excelente. Las farmacias pueden aconsejarte sobre dolencias leves; para una consulta médica urgente llama al 111, y en caso de emergencia, al 999.
Cuestiones prácticas
- Entrada: muchos visitantes que no necesitan visado, entre ellos los de la UE y Estados Unidos, necesitan ahora una Autorización Electrónica de Viaje (ETA) para visitar el Reino Unido. Consulta la web oficial del Gobierno británico con tiempo antes de viajar.
- Electricidad: 230 V, enchufes tipo G de tres clavijas. Trae un adaptador.
- Idioma: inglés, con acento escocés y algunas palabras del scots: aye (sí), wee (pequeño), close (callejón), kirk (iglesia), loch (lago), dreich (gris y húmedo).
- Horarios: la mayoría de las atracciones abre hacia las 9:30 o las 10:00 y cierra a las 17:00 o las 18:00, antes en invierno. Muchas tiendas cierran más tarde los jueves.
- Domingos: casi todo está abierto, aunque con horario reducido.
Qué llevar
Capas, en cualquier mes. Un chubasquero es más útil que un paraguas cuando sopla el viento. Trae calzado cómodo y con agarre para los adoquines y las cuestas, algo de abrigo para la noche incluso en julio, y gafas de sol: la luz después de la lluvia es espectacular. En invierno añade gorro y guantes; en verano, cuenta con que haya luz hasta pasadas las diez de la noche.
